Hoy he tenido la suerte, gracias a los contactos de un compañero que de haber nacido en la culta Barcelona sería tocayo de Pujol, de asistir a mi primer pleno en el Congreso de los Diputados. La sesión era de control al Gobierno por parte de los grupos de la oposición y del propio PSOE.
Mi primera impresión ha sido de sorpresa por lo pequeño que es el hemiciclo visto desde el interior y lo grande que parece por televisión. ¿aumentará todo en la misma proporción por televisión?
Pero sin duda lo que más ha llamado mi atención y lo que me ha indignado ha sido el hecho de que los diputados se comporten en el hemiciclo y en mitad de un pleno como si de lo que se hablara allí no fuera con ellos. No solo los diputados no acuden a su obligación para la que han sido elegidos sino que además los que lo hacen no atienden al orador y, lo que es peor, mantienen un continuo murmullo que para el que habla debe ser muy molesto.
Nuestros diputados, en sesiones como las de hoy, ejercen de palmeros. Los socialistas aplauden a los Ministros y los populares a los que intervienen atacando al Gobierno. Aplauden sin saber lo que ha dicho su compañero y abuchean como si fueran borregos que responden por sistema a las intervención del partido rival.
Sus señorías disponen desde su escaño de conexión a Internet y de teléfono desde el que supongo que podrán llamar al exterior. Las facturas deben ser caras ya que muchos de ellos se pasan el pleno entero pegados a un teléfono que no sueltan. Además los móviles, esos aparatos que nos son requisados a los invitados, suenan durante todo el pleno y los señores diputados hablan y ríen mucho.
Los diputados poseen unos sueldos, unas primas y unos privilegios que les debería hacer pensar si su actitud no es una gran falta de respeto a todos los españoles. La palabra político debe ser sinónimo de cargo público que trabaja por el interés de los españoles, y estoy seguro de que es así en muchas ocasiones y muchas personas, sin embargo la imagen que transmiten es que los españoles trabajamos para los intereses de los diputados.